En mi caso, cuando empecé a pasar consulta no tenía ni ganas, ni ilusión por vivir; y a eso sumale que tenía cada vez peores digestiones y había ganado peso. Y la medicación solo tapaba síntomas sin arreglar el fondo del asunto. Gracias al trabajo y las pautas de consulta he aprendido que la vida es para disfrutar, sentir, aprender y crecer. Me ha enseñado a tener una alimentación más consciente y tomar buenas decisiones. Se la recomiendo a todo el que quiera un cambio radical en su salud física y emocional.