Perdida. Esta fue la palabra que usé la primera vez que hablé con Patricia. Me sentía bloqueada e inmóbil, no podía ver ningún camino a seguir. A nivel profesional yo estaba en un trabajo que no me gustaba y soportando unas condiciones que habían llegado a afectarme mucho física y emocionalmente. Sin embargo, no era capaz de salir de esa situación. En consulta empezamos a diseñar un trabajo a medida, que encajara con mis objetivos de vida. Al poco tiempo ese trabajo apareció, algo que no había pasado durante los últimos cinco años. Parecía un milagro, pero es algo que realmente se puede conseguir.